Miki Ramírez, más conocido como Mr Kilombo, presenta su último disco, «Cabecita Loca» en  43Gira en kasas.

Tras la presentación de “Cabecita Loca”, nombre del disco y de uno de sus singles de presentación, Miki Ramírez, que está más vivo que nunca, sigue trabajando en el que será su nuevo trabajo, con el que confirmamos que volverá a meterse al público en el bolsillo con sus personales directos, siempre empuñando su guitarra y transmitiendo buen rollo por doquier. Hace unos días pudimos charlar y esto es lo que nos contó.

¿Cuáles son los principales ingredientes de tu nuevo trabajo?

Por el momento solo tengo un adelanto, pero yo tengo un disco en la cabeza que se está plasmando ahora, pero quién sabe si por el camino surgirán cambios y sorpresas… Probablemente lo saque en octubre, pero si se retrasa seguiré sacando singles hasta que lo acabe.

Te puedo decir que tiene una cosa muy artesana. He trabajado diferentes caminos y este cuenta con mucha presencia de maderas, guitarras de nylon, y un toque más folclórico pero más próximo a lo que yo hago, que es algo más suave. La sonoridad, el aire también están muy presentes, y yo creo que está muy representado por el primer single, por “Cabecita loca”.

“Cabecita loca” lo has presentado con un vídeo lyric muy original realizado por Diego Ingold. ¿Qué puedes contarnos al respecto?

Es amigo de hace tiempo y me encanta su trabajo. Yo tenía la idea de hacer un video lyric, porque es un tema con un montón de texto. Y me parecía que era una buena manera de interiorizarlo. Sobre todo, porque además él maneja esa textura casera que hace a mano con los papeles y me parecía que pegaba todo. Así que al tener lista la canción, descubrí que Diego iba a ser la persona perfecta para hacerlo. Le envié la canción, se emocionó con el tema y me dijo que sí.

Y… ¿cómo de loquita está tu cabecita en estos momentos de tu vida?

¡Mucho! Cualquier proceso creativo es un proceso de reaprender, de repasar todo. Yo he tenido como dos años de mucha inercia, he visto como el último disco crecía muchísimo, más de lo que yo me esperaba. Yo estaba muy hecho a mis tabernitas, a mis bares, y de repente me pilló súper desprevenido y ha sido increíble.

Llevo 20 años en el mundo de la música, pero con este trabajo he sentido que he cumplido un sueño, aunque suene naïf. Era algo que anhelaba y cuando sucedió y vi que era realidad no podía creerlo. También es cierto que en este tiempo también han habido muchos estímulos que de alguna manera me han desviado de mi camino, del camino de las canciones, de la música…

mrkilombo licor43

Había mucho artificio del que intentaba escaparme, a pesar de que te permite expresarte con más libertad en según que cosas, ya que cuando tienes más medios tienes más capacidad de armar el show, de comunicar, etc… Pero claro, también tiene otras partes que no son tan buenas. La verdad es que han sido dos años en los que he estado muy sobre estimulado, y yo creo que por eso ha salido “Cabecita loca”. Justo en el momento en el que encontré cuál era la razón por la que empecé a hacer esto, siendo consciente de cómo durante el proceso pude haberla perdido. Ese momento fue muy relevador y por eso me apetecía hacer una canción que tratase precisamente eso.

¿Cómo funciona tu proceso creativo? ¿cómo te enfrentas a la hoja en blanco?

Yo siempre he escrito constantemente. Es un vicio que tengo. Y justamente después de este disco paré de escribir. Me pilló la inercia, muchos conciertos, un no parar… Así que arrancar de nuevo no ha sido fácil. Por eso decidí tomarme 3 meses en la gira, que me sirvieron para empezar a ver lo que quería hacer. Necesitaba parar.

¿Con quién te gustaría compartir escenario?

Con tanta gente… Me encantaría con Kevin Johansen, con Sabina, con los Crystal Fighters o Natalia Lafourcade.

¿Cuál sería para ti el concierto perfecto?

Siempre me imagino los conciertos de mi vida como muy mayor. Me encantaría verme con 70 o con 80 años tocando, cantando. Eso es lo que más me apetece del mundo. Después de tanto recorrido, seguir haciendo lo que más me gusta y seguir teniendo público.

¿Cuál te gustaría que fuese el titular que apareciese en los medios para definir tu nuevo trabajo?

Sincero. Sería el mejor calificativo que podrían darme. A partir de ahí las etiquetas y demás se me hacen bola, prefiero que lo defina quien me escucha.

Es tu segunda vez en 43Gira en Kasas. ¿Qué te pareció esta experiencia en la que tus fans y tú vivisteis un concierto único e intimista en emplazamientos de lujo como esta casa? ¿qué fue lo que más te gustó? ¿tienes alguna sorpresa para esta ocasión?

¡Fue muy guay! ¡Me encantó! Cuidan mucho el espacio y eso es algo que siempre se agradece. No es lo habitual. La mayoría de espacios de conciertos están muy enfocados a la noche, y aunque me encanta, me parece genial este otro formato más diurno y en entornos luminosos. Es como un concierto más sanote (risas).

Para esta vez tengo pensadas muchas cosas, lo que pasa es que cuando voy solo con la guitarra me doy la libertad de improvisar. Y aunque tengo ideas en la cabeza, me dejo llevar por la situación y la comunión con el público. Cuando voy con la banda no es tan fácil este tipo de improvisaciones.

¿Qué es lo que te hace feliz en este momento de tu vida?

Desde luego tocar. Cuando pasas muchas horas en el estudio, encerrado, te das cuenta que el premio es tocar. Tiene un punto adictivo. Llevaba 3 meses sin tocar y lo he notado, incluso en el estado de ánimo. Viajar también me hace muy feliz y apagar el teléfono. Un día a la semana lo apago y me siento genial.

¿Dónde y con quién te tomarías un Ginger 43?

En el Palmar, en un conciertito en el Baba, con mi hermano que hace mucho que no le veo, porque vive en Los Ángeles (risas).